Ya llegó la caló

Se levanta uno un poco relajado y con la hora casi pegada al culo aun siendo domingo, extraña sensación que se va generando el levantarse para ir a una carrera pero para no disputarla.
A la hora de quedada y en el lugar oportuno llevan los valientes que se van a atrever a disputar la 4ª de las carreras organizadas por la diputación de Valladolid. Hoy nos toca ir al norte de la provincia, a la localidad de Ceinos de Campos, un viaje agradable, aunque un pelín largo.
Las sensaciones con las que llega el personal no son nada favorables, uno ha dormido lo justo para que le salgan las legañas, y el otro tiene premeditación a que le va a aparecer un pinchazo en el gemelo derecho. Para que luego hablen de la intuición femenina.
Con el coche por montera nos encaminamos, por los montes Torozos camino de nuestro destino, el cual nos recibe con sol y unos 25 grados. Ya era hora que llegase el buen tiempo, dejar las inclemencias que venimos pasando durante todo el invierno; atrás queda la lluvia de jornadas anteriores, el frio (esos -5º de Laguna de Duero en navidad) y las demás inclemencias.
Pero parece que el calor no es agradable para nuestra gente, parece que soy al único que le gustan estas condiciones, justo ahora que no puedo correr. Si ya digo yo que alguien me tiene manía. Para hacer tiempo, cafetillo en el bar de turno, mientras que nuestros atletas van haciendo un calentamiento no muy fuerte, por si las moscas.
En el punto de salida de la carrera las sensaciones se repiten, uno no tiene buen cuerpo y el otro anda pendiente de la pierna, les deseamos suerte, como siempre. La van a necesitar.
Pistoletazo de salida, primera apreciación personal, que raro suena ese pistoletazo sin estar en la tensión del bloque de los corredores, si me asusta y todo.
Segunda apreciación personal, los galgos son muy galgos y salen disparados cual rayo. Los nuestros salen a ritmo, cada uno con sus referencias. El circuito no le he podido conocer, pero tienen que dar 3 vueltas al pueblo, según nos han informado nuestras fuentes parece que va a ser duro.
Cuando menos lo esperamos ya viene el coche de la organización, el primero ya está aquí, ha dado la primera media vuelta. La zancada impecable, el ritmo, endiablado, "pero si va al sprint"; "Donde ha dejado al resto". El bloque de los perseguidores anda a unos 10 segundos.
Los nuestros vienen hacia la mitad. Otra apreciación personal, pero que lento se parece que va viendo la carrera desde fuera y lo chungo que se está haciéndola. Cosas de la perspectiva visual.
Miguel parece que ha pillado ritmo, va agrupado, con lo que su cuerpo puede ir poco a poco espabilando. Domingo va más o menos en su zona, pero su cara no es nada agradable. Parece que va sufriendo más de la cuenta.
Al paso por la primera vuelta completa, la cosa va igual que antes, los primeros a su bola y los nuestros igual, pero parece que domingo va a su límite.
Segunda vuelta. Las cosas no cambian, los primeros siguen a ritmo, separándose aun más e incluso ya doblando a algunas personas. Miguel va poco a poco avanzando a más ritmo, los compañeros de la primera vuelta están ya por detrás de él.
Pero de repente viene la desilusión del día, Domingo aparece andando, en una bajada su gemelo derecho ha dicho hasta aquí hemos llegado e inmediatamente se va a buscar al médico de la carrera para que le atienda. Según informó luego, no ha querido apurar mucho más allá del crujido porque quiere correr la última legua en una semana.
Los primero se dirigen como una flecha a la meta, poco más de 18 minutos para completar los 5.525 metros (aprox.), aquí hay nivel. El paso de Miguel por la tercera vuelta se hace más rápido aún, ha ido en progresión hasta conseguir un ritmo adecuado. Y una leche, lo que ha pasado es que su cuerpo ya está despierto, jejejejeje.
Entrada en meta de Miguel, como siempre, dándolo todo al final, ese último esfuerzo al que nos tiene a todos acostumbrados, intentando arañas unos segunditos al reloj.
El tiempo de Miguel, pues una incógnita, como siempre, otro día que no me lleva el reloj, tendremos que esperar a ver las clasificaciones para ver como lo hemos hecho y si de una vez por todas hemos conseguido romper la barrera de los 26 minutos.
Una vez recuperado el aliento nos confirman de la dureza del terreno, cuestas y algunos cambios de ritmo, añadidos a la temperatura ambiental han hecho que se haya sufrido más de la cuenta, comentándonos así mismo de los numerosos abandonos que han presenciado.
Domingo está sentado en el suelo, con hielo en la pierna, intentando enfriar la zona para que se recupere lo antes posible. Esta carrera, por lo menos, agua hay, dando todos buena cuenta de unas cuantas botellas de ella. Como cambian las cosas....
Miguel confirma que se ha encontrado bien, que ha ido de menos a más, incluso se permite la licencia de rodar un poquito para estirar las piernas.
Una vez ya todos listos y dispuestos, y después de intercambiar opiniones con otros atletas iniciamos el recorrido de vuelta. En el interior del coche el aire acondicionado trabaja a todo trapo. El calor ya ha llegado...