El canal de Castilla presente

Con la mente en el 32 Cross Popular San Juan, que se realiza en Medina de Rioseco, me levanto, aunque al final nos hemos hecho los remolones y apuramos 15 minutos al reloj.
Todo lo tenemos calculado; levantarnos, ducharnos, preparar la mochila, ir a Rioseco, aparcar por la zona de la dársena, ir a por el dorsal, volver al coche, cambiarnos y paso seguido ir hasta la línea de salida calentando. Pues bien toda una planificación perfecta, pero como es de esperar nada salio como lo tenia previsto, ya he dicho que me levante 15 minutos más tarde, así que nada, todo fue rodado a partir de ese instante, de lo que era empezar el día a las 9:15 de la mañana para estar a las 10:30 en la línea de salida de una manera tranquila, se convirtió en una carrera a marchas continuas desde las 9:30 y saliendo de casa a las 9:50.
Puff me toca pisar el acelerador, menos mal que no hay mucho trafico en la carretera. Entro en Rioseco y me encuentro con un sitio en mitad del pueblo y en la otra hacer, madre mía y encima la guardia civil la acabo de dejar metros antes, miro el reloj y me doy cuenta que no me va dar tiempo aparcar en la dársena, así que nada, volantazo y aparco aquí mismo, luego si me da tiempo lo cambio, por que ya son las 10:20. Salgo corriendo calle abajo en dirección a la Plaza Mayor y a mi paso voy encontrando gente que esta calentando y yo a toda velocidad. Recojo el dorsal y ale corriendo otra vez por donde hemos venido, cuando quiero llegar al coche, el reloj me marca las 10:26, ale corre que te corre a ponerse las playeras, el dorsal en la camiseta y a salir disparado otra vez calle abajo, por fin llego a la Plaza y aún la gente esta estirando, aprovechó para guardar la llave del coche y descansar, madre mía que carreritas me acabo de pegar.
Echo la mirada al grupo de corredores, unos calientan otros estiran y puedo ver a José del Racing, con el que había quedado en vernos en esta carrera y me dice que pensaba que al final no venia a la carrera.
Ya no hay tiempo, en lo que vamos andando y hablando, nos encontramos en la línea de salida, nos deseamos suerte y quedamos en vernos al acabar la carrera, para darnos una ducha y tomarnos una caña bien merecida, seguramente.
Nos dan la bienvenida al cross, las gracias por participar, nos explican el recorrido y pumm pistoletazo de salida. Encaminamos calle arriba, según vamos pasando los metros el ambiente esta presente, la gente anima o se queda muda viendo pasar y pasar a corredores, la verdad que la calle tiene su belleza y me da tiempo a poder admirarla según la voy recorriendo. Terminada la calle, entramos en la carretera, con lo que echo un vistazo al coche, espero que cuando vuelva siga en el mismo sitio.
Ahora empieza la carrera para mí, dejamos la carretera y entramos en el parque de la dársena, tenemos que dar un total de dos vueltas los hombres y una vuelta las mujeres. La idea es dar una primera vuelta aguantando y en la segunda cambiar de ritmo. Con el Canal de Castilla como telón de fondo, nos vemos metidos en los primeros kilómetros de carrera, vamos avanzando, adelantando a gente y justo veo delante de mi a un hombre del Trotapinares que en otras carreras he tenido delante, así que lo tengo claro, pegarme a él y ver como transcurre la carrera. Vamos adelantando cada vez a más gente, esto pasa por salir el último y llega el momento de pasar por el puente el Canal, un repechito y otra vez hacia abajo, pues nada ya estamos en el kilómetro 3 y a este hombre le dejo por que cambio el ritmo y no quiero seguirle, que todavía queda mucha carrera. El transcurso del kilómetro 3 hasta el 4, lo realizo solo, a mis perseguidores les saco la misma distancia que me sacan a mí a los que yo persigo, bueno esto es un poco duro, pero aprovecho para ir contemplando el paisaje. A partir del kilómetro 4 doy caza a los corredores que llevaba delante y les voy dejando atrás, el kilómetro 5 justo coincide con la entrada en el parque, la gente anima, grita, madre mía que subida de moral, cojo agua me refresco y cambio de ritmo, metros más adelante pienso si este cambio de ritmo debida a la inyección moral del publico, después no me pasara factura.
Bueno tengo delante un grupo vamos a ver si lo cogemos y así, voy cogiendo grupos y dejándolos atrás, paso por el kilómetro 6 y parece que uno de los corredores del último grupo le valgo de liebre y se me une, voy tirando de él a la vez que me voy poniendo nervioso por su pisada y su respiración, pero nada paso el puente y cambio de ritmo para ver si así lo dejo atrás, la verdad es que me veo bien y es momento de hacer ese cambio, tan solo me quedan 3 kilómetros.
Doy caza a un hombre que lleva un buen ritmo, pero al ponerme a la par me doy cuenta que mi ritmo es un poco más, pero el hombre se pega a mi ritmo, parece que hoy soy la liebre de algunos corredores, la verdad que con este último me encuentro bien, al fin y al cabo vamos tirando el uno de otro, yo voy tirando de el y el hace que yo valla tirando. Pasamos por el kilómetro 8 y le pregunto que tiempo llevamos, 35 minutos, me animo y me veo bien, así que cambio otra vez de ritmo, el hombre continua detrás mío, pero cada vez le voy dejando más atrás, llegamos al kilómetro 9 y vuelvo a cambiar de ritmo, encaro una subida recta y puedo ver la gente que tengo delante de mi, venga último esfuerzo que ya no queda nada, voy pasando a gente y me doy cuenta que el que voy a pasar ahora, es un hombre que conocimos el fin de semana pasado aquí en Rioseco en el triatlón, le saludo, le animo y me dice que continúe que voy muy fuerte, tan solo me quedan dos curvas y entro en el parque, unos metros más y paso por debajo del arco de meta.
Terminé, me uno a José que me estaba esperando en la meta y mientras nos tomamos un refrigerio y una rodaja de naranja, intercambiamos impresiones de la carrera. A los dos nos a gustado mucho el paraje, José a cumplido su propósito que era bajar tiempo y a mí me pareció un rompe piernas, ya que las lluvias caídas durante la semana, causaron rodaduras en el camino y unido a una zona de maleza e inestable, pero contento con la carrera.
Ahora si, me da tiempo a cambiar el coche y acercarlo hacia la dársena, nos duchamos, tomamos una caña y vimos la entrega de trofeos.
Ahora si de vuelta a casa, que esta tarde corremos en Santovenia. Menos mal que en esta podré contar con amigos y compañeros del club, por que para mi la de Rioseco a sido mi primera carrera a la que acudí solo y la verdad es que se nota, estar arropado por tu gente y ver caras conocidas mientras corres.
Contento por el día me despido.