Por un par de besos

Día 12 de Junio de 2010, a las 10 horas suena el pistoletazo de salida de la Carrera contra el Narcotráfico que se realiza en el entorno del barrio de los pajarillos, la cual está encuadrada en una serie de actividades, que durante todo el día, organiza la coordinadora del barrio para llamar la atención respecto a esta lacra social.

Por segunda vez tengo que realizar la crónica de esta carrera viendo los toros desde la barrera, pero ya parece que el fin del tunel está cerca y pronto volveremos a estar ahí metidos.

A la hora acordado nos presentamos en las instalaciones desde donde iban a tomar la salida los nuestros, bueno, el nuestro, Miguel. El gemelo de Domingo sigue en fase de recuperación, por lo que el único que está en condiciones en Miguel, quien ha ido dejando atrás poco a poco a una serie de atletas que por unas causas o por otras hemos ido lesionándonos y nos ha tocado perdernos una de las partes más bonitas de la temporada.

En la línea de salida bastante poca gente, el frio y la lluvia parece que ha desanimado a la gente a participar en esta Legua, así mismo también habrá influido el Adidas Running Day que se celebra por primera vez en la ciudad y alguno que otro ha tenido presente la trotada popular del día de mañana.

Los que van a correr van calentando en mayor o menos medida, dependiendo de sus necesidades, ya sabemos que el nuestro de necesidades calentorias va sobrado, así que calienta lo justo.

Bajo unas amenazantes nubes, y mientas que en el campo de futbol se está celebrando unos partidos entre gente del barrio, los valientes son llamados a la línea de salida. Es el día que menos gente hay en la salida, el grupo es bastante reducido. Desde la distancia se dan las últimas indicaciones al personal.

Incluso son algunos minutos de adelante suena el pistoletazo, los primeros salen como flechas dirección por Juan Carlos I hacia el Camino del Martillete. El nuestro, en una acto de valentía que luego pagará, arranca con los de delante, con la idea de que le sirvan de liebre para que consiga bajar de los 23 minutos en esta distancia. Una vez en meta, nos confirma que aguantó hasta el punto duro de la carrera, la cuesta comentada antes del inicio de la carrera.

No pasan muchos minutos cuando se ve que el primero está de vuelta del recorrido, la distancia qu saca al segundo es abrumadora y entra en meta distanciado de los demás. La carrera ya la habia roto apenas arrancó de la salida.

Poco a poco van pasando atletas que van realizando el último esfuerzo para entrar en meta, una zona de bajada donde se aprieta a tope al ver ya la meta. Al rato vemos pasar a nuestro gladiador, ya ha cambiado de ritmo y al pasar por delante nuestra exclama "voy sufriendo mucho", "vamos que ya estas ahí". La estrategia no habia sido la adecuada.

Al llegar a meta es recibido como un autentico héroe. La organización, con los medios más escasos que hemos visto hasta la fecha para poder organizar la carrera, es excepcional. La bolsa del corredor es humilde pero agradicida, que es lo que vale. Y sobre todo el cariñó recibido por los organizadores; todos y cada uno de los que finalizaron la prueba fueron premiados con dos besos en señal de gratitud por el esfuerzo que habian realizado y las molestias por acudir a participar en la prueba.

Es el regalo más barato que hemos recibido, pero de los que más nos han reconfortado. Esperemos que entre todos podarmo ir eliminando todo lo relacionado con el Narcotráfico. Siempre y cuando esté el deporte metido por medio, allí estaremos.