Trotada Popular

Prácticamente sin recuperarnos aún del esfuerzo del día anterior en la Carrera contra el Narcotráfico y tras haber pasado la tarde tanteando otro deporte bastante interesante en la localidad de Medina de Rioseco, el triatlon, nos levantamos el 13 de Junio, bastante pronto, para ir a ver la Trotada Popular que organiza el Club Trotapinares.

Parece mentira, pero hace exactamente un mes desde mi última participación en una carrera, pero parece que llevo un año parado, la recuperación del costillar me está costando mucho más que cualquier otra recuperación de lesión que tenido con anterioridad.

Una vez aparcado el coche, nos dirigimos a la zona en la que habíamos quedado con nuestro héroe, el cual iba a participar otra vez en solitario en la carrera.

Cuando llegamos, sale a nuestro encuento por la calle Jesús, en unos ademanes de calentamiento. Su cara según va llegando nos indica que descansar, lo que se dice descansar, lo ha hecho poco. Si es que así no se puede rendir en condiciones. Pero confiamos en él, seguro que se viene arriba. El dia que duerma....

A la llegada a la Plaza Mayor, punto de salida de la prueba, vemos con asombro la organización que tiene esta carrera, vehículos de patrocinadores, camión de Cadalsa, Stands, etc. Pero qué diferencia entre lo de ayer y lo de hoy; pero el sentimiento en ambas carreras es el mismo, unos por mucho y bien realizado y otros por poco y excelentemente organizado.

Los corredores son reclamados a sus puestos por los jueces, se acerca el momento de la salida. En esos instantes se realiza un sentido minuto de silencio por un atleta veterano fallecido recientemente. Según que él, en el cielo, ya se calzó sus zapatillas y está calentando pora realizar su Trotada.

Vuelve a sonar la pistola apenas 24 horas despues, pero parece que estoy viendo la misma carrera, salen en las primeras posiciones los mismos. La única diferencia es que ayer éramos apenas 150 y hoy más de 600. Pasan y pasan piernas camino de la calle de la pasión, para completar la primera de las 4 vueltas que han de realizar los hombres. En estra ocasión se vuelve a cumplir el agravio comparativo y algunos sólo tienen que hacer 2 vueltas.

Los últimos del pelotón son los atletas más grandes, los que más aplausos reciben al paso, una decena de valientes del Colegio San Juan de Dios, cuyo 50 aniversario se celebra este año y al que se le realiza este homenaje.

Según vamos hacia uno de los puntos para ver la carrera vemos que el primero ya asoma por la calle Teresa Gil, otra vez el mismo ha roto la carrera desde los primeros metros. Poco a poco van pasando corredores, la sansación de lentitud me sigue asombrando, pero cuando luego se ven los tiempos de paso por km, la realidad es otra.

Miguel viene despacito, en esta ocasión la estrategia de carrera parece que va a ser más adecuada, de menos a mas. Al paso por la primera de las 4 vueltas el reloj marca unos 10.45. Hay que seguir poco a poco.

Al final del pelotón vienen los chavales de San Juan de Dios, todos encantados de sentir lo que sienten los profesionales al paso; aplausos, vítores y ánimos hacen que sus sonrisas destaquen sobre todo. A ellos les da igual el tiempo por km, el bajar de marca, les da lo mismo si entrenan mucho o poco, si hacen series, cuestas o pesas en el gym. Ellos son felices con cosas que para el resto son insignificantes, ellos son capaces de apreciar el menos signo de ánimo y corresponder con una de las cosas más bonitas que existen, el agradecimiento.

Algunos de ellos son doblados incluso antes de acabar su vuelta, pero para todos nosotros ellos son los ganadores y la mayor ovación al paso se la llevó el chavalillo que hizo la primera parte de la vuelta andando, pero que llegando ya la meta arrancó como una flecha para entrar como se merece, a lo campeón.

Ciñéndonos de nuevo a la carrera de nuestro particular galgo, al paso por la segunda vuelta, la cara es un poco peor que la anterior, parece que va concentrado y que tiene ritmo, desde fuera le animamos recordandole la cena de la noche anterior. Parece que ha bajado un poco el tiempo de paso.

Los primeros están ya a punto de llegar a la meta cuando pasa por tercera vez por nuestro puesto, parece que la cosa va poco a poco mejor, va dando caza a algunos que han estado por delante de él en anteriores vueltas.

La gente va poco a poco entrando en meta cuando Miguel vuelve a pasar por delante nuestra, en esta ocasión ya va fuerte, realizando la carrera como se debe, de menos a más. Se va quitando cadáveres andantes de dos en dos y al giro hacia el Duque de la Victoria, amplia más la zancada, un nuevo cambio de ritmo, la meta está cerca.

Baja por el Duque de la Victoria casi a tope, quedan poco más de 200 metros, último cambio, llegada a meta, se para el reloj (ya era hora de que llevase uno) en 42.45 más o menos, con una última vuelta un minuto menos que las anteriores. El paso por km ha sido aceptable.

La bolsa del corredor es simplemente impresionante, vino, pan y chorizo, entre otros detalles.

Una vez realizadas las pertinentes opiniones respecto a como ha ido la carrera, y tras el cambio de ropa, aguantamos a la entrega de trofeos. Entre todos los momentos vividos, me quedo con los chicos del San Juan de Dios recibiendo sus trofeos cual campeones de unos Juegos Olímpicos o Rafa Nadal mordiendo la copa de los Mosqueteros. Pero que felices son algunos con tan poco. Cuanto deberiamos aprender.

Entregados ya todos los trofeos, se procedió a sortear infinidad de cosas regaladas por los diferentes patrocinados, incluso algun que otro jamón.

Con ello dimos por finalizado un fin de semana bastante deportivo, el cual se repetirá el siguiente. Pero la semana que viene tendrá una diferencia respecto a ésta, la crónicas volverán a realizarse desde dentro, no desde la barrera, siempre y cuando todo vaya de la forma más correcta.

Nos vemos en Santovenia.