Crónica de la Media Maratón de Cantalejo por Chuchi Sánchez

Media Maraton de Cantalejo.

El tiempo nos pone mala cara en Cantalejo, 10º de temperatura y cielo nubladisimo. Amenaza mucha lluvia.

Aun así me pueden las ganas, llevaba tiempo esperando esta prueba, primero por motivos personales, y segundo, porque tras mi ultima prueba, sabia que podía mejorar mucho mi marca de media maraton, bajando mi 1h36, llegando incluso a 1h30, así que como ultima prueba de esta temporada, a por ello. Para ello cuento con Oscar Hugo, que va a ser mi liebre para conseguirlo.

Empezamos a calentar, y empieza a llover a cantaros. Hasta 3 minutos antes de salir, no nos terminamos de decidir si con cortavientos, sin él, con esta ropa, con la otra. La lluvia hace estragos, de tal manera que los corredores no vamos hasta la línea de salida hasta 1 minuto antes, estamos todos resguardados de la lluvia.

Durante los primeros kilómetros, la lluvia fuerte junto con el viento nos acompañan. A pesar de todo, cogemos rápidamente el ritmo para nuestro objetivo, y la lluvia amaina, quedandose en una lluvia finita, que no molesta demasiado para rodar a gusto. Pero el viento, golpea de forma lateral, hasta que en el kilómetro 6,5 hasta casi el 10, coincidiendo con la larga subida que dura casi la misma distancia, el viento golpea fortísimo de cara, obligandonos a forzar el ritmo, y aun así haciéndonos perder más de un minuto, hasta que callejeamos en el pueblo, y volvemos a salir a la carretera, en donde gracias a las bajadas y a que el viento no pega de cara, conseguimos subir el ritmo, recuperando el tiempo que el viento nos hace perder.

En este momento pienso que hemos hecho bien en no correr con el cortavientos, ya que el peso del agua nos habría dado mucha guerra, y bastante tengo con notar como pesa el dorsal, empapado, incluso notando botes, como si llevara una mochila.

Ya en la segunda vuelta, vamos adelantando gente, con un ritmo mayor del deseado, pero cómodos, recuperando el tiempo perdido, hasta que llegamos al kilómetro 16, donde, coincidiendo de nuevo con la subida, vuelve el combate contra el fuerte viento de cara, haciéndonos bajar la velocidad de crucero, perdiendo nuevamente mas de un minuto en esta lucha, a pesar de que Oscar Hugo, igual que la vez anterior, se coloca delante de mi para cortarme el viento y conseguir el objetivo, demostrando ser tan buena liebre como compañero.

Aún así, entramos en el pueblo, en el ultimo kilómetro, apretando los dientes, ya que, aunque el objetivo de 1h30 esta ya imposible, mi marca esta batida. Llego al km 21, veo a mis peques y aunque es subida, eso me ayuda a apretar, dejando a Oscar que se vaya y me gane, ya que se lo merece por haberme echo la carrera, y yo entro de la mano de mis enanos en un impresionante 1h32, y en cuanto lo veo no puedo mas que irme a mi liebre y darle las gracias.