Crónica XXVIII Bajada Hondon-Aspe (Alicante) por Chuchi Sánchez

Continuando los días de vacaciones, decido hacer otra carrerita por la zona de la que estamos pasando estos días, y tras correr en Alicante capital, me dirijo con mi habitual equipo de fans, mis incansables acompañantes, Belén, y mis niños, a Hondón de las Nieves.

Tras la típica rutina de recogida de dorsales y demás, ellos se van a Aspe, a 10 km de Hondón, donde será la llegada y estarán esperándome.

Son las 7 de la tarde, el calor aprieta y bastante, cosa que hace la carrera dura.

Las salida multitudinaria, al principio se callejea un poco y con ligeras subidas, lo que hace que el grupo tarde en estirar, pero enseguida empiezan las bajadas y los ritmos son frenéticos. El problema está en que, a pesar de ser una carrera en bajada, tienes continuos subidas durillas que van partiendo un poco el ritmo.

Me pasa factura el volumen de entrenamiento llevado hasta el momento, ya que esa carrera me la tome como un rodaje rápido, y no descanse para ella, haciendo dos días antes un rodaje de montaña demasiado largo, y por la mañana, no puede resistir y me fui con los niños de excursión por la montaña, y ahora lo noto, sobre todo el cansancio de los cuádriceps, que no me dejan aprovechar las bajadas al 100%, ni correr cómodo, aun así, el ritmo es alto, mejor de lo que pensaba.

A pesar de estar en carretera entre campos de labranza, hay público por todo el recorrido, que salen de las casas de campo a animarnos con ganas, y algunos, sacan sus mangueras para refrescarnos, cosa que agradecemos y aprovechamos todos, porque el calor sigue apretando.

Por fin entramos en Aspe, con una larguísima subida que machaca mucho, demasiado, hace bajar el ritmo muchísimo, y debido al cansancio me lo tomo con calma. Aquí ya cogemos a los andarines de la Marcha Hondón-Aspe, que salieron una hora antes. Tras callejear en Aspe, casi todo con subidas, llegamos a una calle larguísima, otra vez arriba unos 200 metros, y de repente bajada larga de nuevo, con la calle abarrotada de gente aplaudiendo. Giro a la izquierda y se ve el final. Increíble, pocas veces vi una meta tan abarrotada de publico, excepto la maratón de Madrid, es increíble la gente aplaudiendo, no puedo ni ver a mis peques animando de la cantidad de gente que hay.

Ultimo sprint, y llegada por la derecha, mientras por la izquierda entran los andarines.

Al final, a pesar de las molestias y no aprovechar bien las bajadas, 44.07 en 11 km, marca personal. Contentísimo. Una carrera dura por el calor, pero bonita, de las que me gustaría repetir y que animo a la gente a conocerla. Un ambiente en meta espléndido, y con un avituallamiento increíble, agua, cocacola a discreción, helados, sandia...

Un 10 de carrera.